jueves, 30 de junio de 2011

EL ÁTICO DE DANIELA

VERANO 2011

La terraza de mi ático apenas si puede contener tanto brillo y esplendor, al alba parece que entran briznas de ardiente y tolerante Sol, pero cuando es la una de la tarde el Sol se vuelve tan potente que tengo que ingeniármelas para que siga mi ático iluminado pero sin tanta intensidad y he tenido que poner una persiana para que en horas intempestivas solo entre a ráfagas y no al completo, admiro el paisaje pero sin estar excesivo tiempo, solo lo justo, es el tributo que se paga… Luego a la fresquita todo cambia, aspiro el olor a dama de noche y también a flor de azahar y de alheña. Llega la tarde noche y como cuando era una adolescente en aquella casa barata , grande y llena de espacios que laten en mi memoria y en la excelencia de mis recuerdos , donde permanecen aromas ,sensaciones y las mismas emociones, tal y como antaño. Lo realmente curioso es que aún me siga impactando el mismo paisaje aunque sea repetitivo ,me produce el mismo éxtasis, sigo asombrándome…Los colores rojos anaranjados violetas confluyen en dorados matices, se impregnan las retinas de colores, y es la hora donde se pueden leer los versos, donde una buena música puede llenar la estancia donde se puede soñar despierta y respirar sin prisas, me tumbo en la hamaca, y siento el nuevo día, va insuflando vida , la existencia como un precioso regalo, y pienso ha llegado el verano , el verano del 2011, y me alegro de ser ciudadana del lugar que mis progenitores escogieron para mi, y que yo también elegí para mi familia , y me siento feliz de ser bárbateña, aquí vivieron mis antepasados , aquí está mi presente y el futuro está en las manos de quien me hace sentirme bien, en quien tengo confianza y esperanza. Y así deberíamos pensar siempre, en positivo. Me anima una frase que escuché de un amigo pianista que se llama Eugenio el decía “Lo mejor está por venir” y yo sentía esa confianza de que podía ser posible. Su mujer Elena es un encanto tiene una preciosa voz capaz de erizarte la piel y transportarte…Una exquisitez, un derroche de ternura y bienestar te traspasa cuando la oyes cantar y tocar la flauta travesera.

La música, que existió desde el principio, la poderosa música que hasta la fiera amansa, los grandes genios de la música…
Se dice que el primer músico que se conoció se llamaba Jubal ¡Como seria! ¡Tendría el cabello moreno, o seria un joven caballero con rizos dorados como Bisbal?

La música muchas veces puede inundar el corazón y las letras musicales igualmente. La hermosa sinfonía del verano acaba de comenzar y en mi ático se siente el verano en toda su plenitud.

Un abrazo caluroso y sincero.

Juana Maria Malia Pérez

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